Un fin de semana adelantado. Viernes por la mañana, la casa sola y aislada de un mundo que tiene mil cosas por hacer: entregar la propuesta, transcribir los datos, abrir el local, pensar en qué ropa usar. Yo sólo he tenido que despertar a las 7 de la mañana, poner algo de música y quedarme en mi cama a leer noticias en el cibermundo. Desayuné en mi cama, y tecleo estos signos desde mi cama, pensando en lo ocupada que está la gente y sientiéndome contenta de que por lo menos hoy, a mí me tocó quedarme en casa. Recordé entonces que Jodorowsky estuvo en México y que dejé pendiente de ver la entrevista que me dijeron que le habían hecho en televisión mexicana. Cuando ví quién y en qué emisora lo habían entrevistado me dio mucha pena, una pena de la especie que sientes cuando llega un invitado a la casa y ésta se encuentra desordenada y no tienes ni agua en un vaso qué ofrecerle. No tienes agua. No tienes ni vasos. Es una pena que no exista un programa en la tevé abierta que tenga la calidad suficiente al cuál invitar al gran Alejandro (aunque hablando de televisión es poco probable que exista). Ante las palabras de este "viejo loco" como se autodenomina, sobra hablar del pánico que experimentaba René Franco, (a quién me imagino desvelado la noche anterior escribiendo su guión de entrevista para que al día siguiente Jodorowsky dijera lo que se le viniera en gana) de las muchas veces que interrumpió a su invitado, de su lenguaje corporal que muestra su lucha para disimular su encogimiento: se hizo pequeñititito, mientras que Alejandro y su hijo, fuertes y humildes, se mantuvieron siempre del mismo tamaño. Y menciono la humildad porque imaginénse su entrada al foro, con las luces y la música estruendosa, los aplausos... pero caminando con toda tranquilidad, hasta un poco encorvado y con una expresión sencilla. Sin el ego engrandecido de un conferencista de liderazgo y motivación que se cree "el mentalista" y el mesías de la psicología que el mundo espera. En fin, luego de quedarme con la frase de "eso es lo que dice el cretino de Freud"...
Ya no hablo más, vean por ustedes mismos:
Vi la entrevista tres veces, una para verla, la otra para entenderla, la última para rescatar mis partes favoritas, las que transcribo a continuación.
"Mi mayor enemigo es la televisión, yo nunca estaría en un programa como este y sin embargo estoy, porque tengo que colaborar a que mejore, colaborar a que alguien diga una vez en la televisión una cosa profunda porque lo único que hacen es considerar que el publico es un cretino al que hay que contarle puras pendejadas, y no ponerlo frente a una realidad que se está desmoronando, porque si seguimos asi haciendo estos programas vamos a destruir el planeta, porque el planeta se está destruyendo. Entonces lo único que podemos hacer es sembrar consciencia, las revoluciones se acabaron, hay las re-evoluciones, es decir, hay que cambiar la mente, hay que hacer una mutación mental de todos nosotros y pasar en revista todo: la política, la religión, la economía el amor patriótico ¿quién ahora quiere hacer una guerra patriótica? ¿qué joven quiere dar su vida por la patria cuando sabe que las guerras son económicas? y que es una guerra de petróleo. Entonces nosotros tenemos que sembrar consciencia donde sea. Yo le agradezo profundamente
Y yo le agradezco profundamente que ya heché una semillita aquí, en este infierno."
En respuesta a la pregunta ¿Es usted un hombre de Fe? (aclarando que al inicio de la entrevista René Franco dice a Jodorowsky que se esperan de él respuestas profundas a la existencia).
Sí, fe profunda (...) el ser humano tiene intelecto, que busca las cosas, no cree, está dudando de todo. El corazón sabe hay que guiarse por la vida emocional, el amor sabe, el amor existe, y hay que dejar de lado y dominar y domar el intelecto porque él te plantea problemas pero no los resuelve (...) Yo tengo fe en el ser humano, cada ser humano es genial, todo el mundo sirve para algo, no para lo mismo, cada uno tiene un talento personal único, es único en la eternidad, en el infinito no habrá nadie igual a ti nunca... pero tienes que descubrir cuál es tu unicidad. No hacer todo lo que los otros hacen, hacer realimente aquello donde tu eres original: Tu talento. Y todo el mundo tiene talento, todo el mundo es un maestro, todo el mundo es importante, útil. De cada persona pódemos aprender algo, usted es mi maestro (dice señalando a René) sí, es mi maestro: cómo domina el público, como les dice "aplaudan", "riánse", "hagan esto"... cómo usa los chistes, es muy bonito yo puramente veo como usted esta vestido, ¡qué bien! ¡qué elegancia! ¡qué perfecto usted, es una persona perfecta, como una obra de arte, yo lo firmaría y lo pongo en un museo!, sí, es perfecto, entonces yo aprendo a ver qué buena educacion tiene usted para meterse a un viejo loco como yo en su emisión, (un viejo) que dice que odia la tele y usted está haciendo tele ¡imagínese en lo que se mete!, ¡muy bien, bravo...!
Usted dijo que fuera profundo ¿eh?
Sobre dudar:
Durante muchos años yo viví como un inmortal, gracias a la vejez se que voy a morir como una vela que se va a acabando, entonces acepto desaparecer, aceptando que eres mortal se acaban las dudas, tú vives en una especie de felicidad donde todo es bello, mira este par de zapatos es bello, esta mesa me dice algo, esta copa... Todo me dice algo, el ser humano me dice algo, no hay dudas, tú estás viviendo, no vives en el intelecto. Me despierto en la mañana y digo "¡ah que maravilla estoy vivo un día más!, cada día es un regalo increíble, empiezo a sentir bajo mis pies, ¡no un país! empiezo a sentir el planeta entero que está girando en un universo increíble, ¡que privilegio estar vivo! entonces entre hacer y no hacer yo siempre hago, si tengo una duda no hay duda (...) hago., y dejo de lado aquello que temo y lo aconsejo a todo el mundo: cuando tengas una duda entre hacer y no hacer ¡siempre haz! porque si te equivocas te queda de experiencia, si no haces te queda la frustración, ¡entonces no hay duda! cuando uno acepta lo que uno es, se acaba la duda.
Pide al entevistador que le pregunté si cree en Dios, éste se niega, pero él de cualquier forma responde.
Yo no creo en Dios, porque lo conozco, pero cuando tú eres consciente te das cuenta que tú no has hecho nada, todo esto es prestado hay una creación, no es por azar. La teoría de Darwin de que el más fuerte gana son idioteces, la vida es un don de un espíritu tan increíble tan inmenso, no tiene nombre, no tiene nacionalidad no tiene religión, no ha escrito libros y es lo que sostiene el universo. Y tú lo sientes entonces, como somos parte del universo tenemos una partícula nosotros de esta divinidad, que se podría llamar "el Dios interior", ese es nuestro centro y allí hay que llegar. El templo eres tú, el sacerdote eres tú y te comunicas con tu Dios interior es esta gota del oceano divino (...) todo ser es sagrado.
¿Entonces usted no cree en Dios porque lo conoce?
Lo conozco... ¿sabes quién es?
Tú.



